miércoles, 3 de diciembre de 2008

La zorra y el cuervo

Érase una vez que había una zorra y un cuervo que eran compadres y un día se juntaron. Cuando llegó el mediodía dice la zorra:
- “Compacuervo”, qué hambre tengo.
Y dice el cuervo:
- Yo también. Aviaremos unas gachas.
Le pregunta la zorra al cuervo:
- ¿Y dónde?
- Pues en un puchero.
Hicieron las gachas en el puchero y cuando estaban se pusieron a comerlas. A la zorra no le cogía el hocico en el puchero y el cuervo se aprovechó metiendo el pico y se las comió todas. Y dice la zorra:
- Pues yo no he comido. Me he quedado con hambre. Vamos a hacer otras, “compacuervo”.
- ¿En qué las hacemos ahora? – dice el cuervo.
- Pues en una teja.
Se puso la zorra y cuando estaban hechas llamó al cuervo.
- “Compacuervo”, ven que ya están las gachas.
Se pusieron a comer y la zorra en dos bocados se las comió todas. Cuando terminaron dice el cuervo:
- “Compazorra”, estoy pensando en ir a una boda que hay en el cielo. ¿Quieres venir conmigo?
- Calla, hombre, ¿cómo voy yo a ir? Tú sí porque tienes alas y puedes volar.
- No te preocupes – dijo el cuervo – yo te echaré a cuestas y te llevo.
- Si es así, vamos – contestó la zorra.
El cuervo se la echó a cuestas y salió volando, cada vez más alto.
- “Compazorra”, ¿ve usted el suelo? – preguntó el cuervo.
- Sí, y baja más y más y más.
Al poco le vuelve a preguntar.
- No, ya no lo veo – contestó la zorra.
El cuervo entonces dio media vuelta se sacudió las alas y lo dejó caer.
Cuando la zorra se veía por el aire, decía:
- Si de esta escapo y no muero, no quiero más bodas en el cielo.
Ya que estaba cerca del suelo y veía las tejas y los espinos, decía:
- ¡Quita teja que te parto! ¡Quita pincho que te ensarto! ¡Si de esta escapo y no muero, no quiero más bodas en el cielo!
Y acabó estrellándose contra las tejas del tejado.

Lo recogió Isabel Velasco Moreno, 14 años.
Lo contó su vecina Mercedes Callejón Jiménez, 54 años.
Yegen.

2 comentarios:

Unknown dijo...

Me lo contaba mi madre,en la década de los 60,a ella se lo contaba su padre,en la década de los 30. Falta una frase después de te ensarto : "atochica ponte debajo que no me pase ná". Desde Paterna del Río un saludo

Unknown dijo...

Este cuento me lo contaba mi abuela, en Alcolea.

CUENTOS POPULARES DE LA ALPUJARRA GRANADINA © 2008. Template Design by SkinCorner